Para dar de alta la luz debes comenzar por saber qué potencia es la necesaria, una vez que sepas eso, podrás decidir el tipo tarifa que necesitas.

La potencia representa la cantidad de dispositivos que puedes conectar a la vez. Es un coste fijo, por lo que es mejor ajustarla al máximo para no pagar más. Hoy en día, la potencia contratada por una familia media es de 4,6 kW. De la misma forma que elegimos la mejor opción entre los tipos de suministros para calentar nuestro hogar, como por ejemplo, gas butano, propano o gas natural, el suministro de luz es una cuestión importante.

Puedes escoger entre tres grandes grupos de tarifas:

Encontramos tres tipos de tarifas:

1. La oferta regulada, tiene una tarifa diferente cada hora y cada día.
2. La clásica, aquí, pagas un precio fijo por el kWh.
3. La plana, cada mes tienes la misma cuota y al final del año se compensará la cantidad consumida con el volumen que hayas contratado. Si has gastado más de lo que preveías, el último pago será mucho más elevado. En caso de consumir menos, la compañía no te devolverá la diferencia.

Elegir una u otra depende del tipo de consumo. Por ejemplo, la tarifa por horas supone la más económica por estar regulada. Por lo tanto, si coges la hábito de mirar cada día cuáles son las horas más económicas, te interesa. Ahora bien, tienes que saber que este tipo se ve afectado por las variaciones del mercado, por lo que se puede subir los precios, tal y como ha pasado en los primeros meses del año. Para evitarlo, la tarifa clásica es la solución, ya que el precio de la energía se congela durante un año.

Las dos opciones son buenas si tienes control de tu dinero. No obstante, si tu economía no es estable, tal vez la tarifa plana sea la mejor, ya que siempre abonarás lo mismo. Pero,andate con ojo, este tipo solo es conveniente para clientes muy controladores, ya que, en caso de superar la cantidad contratada, la energía sube incluso más del doble que con una tarifa clásica.

Cómo elegir mis suministros en mi nueva vivienda

Para empezar, tienes hacerte una serie de preguntas, que te ayudarán a ubicarte. ¿Cuando usas más el gas y el agua? ¿Cuántos habitantes hay en tu casa?, tiempo que pasas en tu hogar, ¿Usas los suministros de la misma forma los findes de semana y entre semana? Todas estas cuestiones son muy importantes para elegir la mejor la tarifa adecuada. De esta manera podrás hacer un cálculo aproximado del gasto mensual que tienes en casa.

También tienes que tener en cuenta que tienes que dar de alta los derechos de alta de luz, los precios son los siguientes:

● Derechos de extensión: 17,37 euros por kilovatio más IVA.
● Derechos de acceso: 19,40 euros por kilovatio más IVA.
● Derechos de enganche: 9,04 euros más IVA.